Los sueños raros me persiguen en las últimas semanas. Debe ser el ritmo frenético que llevo, el estrés acumulado, las ganas de tirarme en la cama más de un día seguido. Demasiada información, demasiada gente, demasiado ir y venir, demasiado uso de todos los sentidos al mismo tiempo. Supongo que cuando venga la calma no tendré tanto encontronazo nocturno.
21 feb 2012
Yo sigo aquí, sigo esperando..
Sueño raro últimamente. Raro no, rarísimo. Debo tener una mezcla de mil historias en el inconsciente que salen cuando duermo, pero que las vivo como si fueran reales. No hay noche que no me despierte hablando sola, a veces susurrando, otras como dando un mitin, otras alterada con taquicardia incluída. De un tiempo a esta parte los días pasan demasiado rápido y no hay tiempo ni para respirar, porque ni dormida respiro tranquila.
Los sueños raros me persiguen en las últimas semanas. Debe ser el ritmo frenético que llevo, el estrés acumulado, las ganas de tirarme en la cama más de un día seguido. Demasiada información, demasiada gente, demasiado ir y venir, demasiado uso de todos los sentidos al mismo tiempo. Supongo que cuando venga la calma no tendré tanto encontronazo nocturno.
Los sueños raros me persiguen en las últimas semanas. Debe ser el ritmo frenético que llevo, el estrés acumulado, las ganas de tirarme en la cama más de un día seguido. Demasiada información, demasiada gente, demasiado ir y venir, demasiado uso de todos los sentidos al mismo tiempo. Supongo que cuando venga la calma no tendré tanto encontronazo nocturno.
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